Conoce el piso pélvico

El piso pélvico es la zona del cuerpo ubicada en la parte inferior de la pelvis, entre las piernas, el hueso del pubis y el coxis.

¿Qué es el piso pélvico?

El piso pélvico es la zona del cuerpo ubicada en la parte inferior de la pelvis, entre las piernas, el hueso del pubis y el coxis. Está compuesto por un conjunto de aproximadamente 13 músculos, conocidos como Musculatura del Piso Pélvico (MPP), los cuales, junto con los ligamentos y fascias (elásticos biológicos), cierran la parte inferior del abdomen y rodean los genitales de todas las personas.

Funciones del piso pélvico

Debido a su ubicación en el fondo de la pelvis, el piso pélvico da soporte a los órganos que se encuentran dentro de ésta: vejiga, recto, vagina y útero (en las mujeres). Los músculos del piso pélvico se comportan como una cama elástica que soporta el peso de la persona que salta sobre ella. Además, estos músculos son responsables de cerrar la uretra (canal de evacuación de la orina) y el recto, para favorecer la continencia urinaria y fecal, pero también intervienen en los procesos de micción o vaciamiento de la vejiga y en la evacuación o expulsión de las heces.

Por su parte, la función sexual de los músculos del piso pélvico es la que permite presionar las glándulas tanto de la base del pene como del vestíbulo vaginal y también el clítoris para favorecer la lubricación, la erección y el orgasmo. También, en las personas con vagina y vulva, la MPP estrecha la vagina, causando la sensación de presión durante la penetración y la actividad sexual. En cuanto a la función sexual en las personas con pene, la musculatura del piso pélvico se encarga de aumentar la presión sanguínea dentro del pene, potenciando la erección y además interviene en el control eyaculatorio.

 

Disfunciones del piso pélvico

De modo general, la MPP se debilita por acontecimientos de la vida diaria en todas las personas. El envejecimiento tiene un papel decisivo en el debilitamiento natural de la MPP, por esto se recomienda comenzar a entrenarlo desde la juventud.

Todas las actividades que aumentan la presión intra-abdominal, como por ejemplo toser, estornudar, reir, levantar objetos pesados, practicar deportes como levantamiento de pesas, etc., sobrecargan la MPP.

Al igual que cualquier otro músculo del cuerpo, si la MPP no está lo suficientemente coordinada, fuerte y resistente  para responder a estos esfuerzos, puede ir acumulando lesiones y debilitándose progresivamente.

La musculatura del piso pélvico puede sufrir alteraciones en su actividad muscular, que traen como consecuencia disfunciones como el descenso o caída de los órganos, lo que se conoce como prolapso de órganos pélvicos. La incontinencia urinaria (escapes de orina involuntarios), incontinencia anal (escape de heces y gases), la disfunción eréctil, la anorgasmia (imposibilidad de sentir orgasmo) junto con el dolor durante la penetración (dispareunia), imposibilidad de penetración (vaginismo) y la eyaculación precoz también son disfunciones del piso pélvico.

Todas estas disfunciones entre muchas otras, pueden deberse tanto a la hipoactividad (poca activación) de los músculos como a su hiperactividad (tensión). En general, tendemos a pensar que un músculo tenso es un músculo fuerte, pero en realidad, esta es una señal de debilidad, igual que si el músculo estuviera flojo.

Por esta razón es importante evaluar el estado de la estructura muscular para elegir adecuadamente el tratamiento que requiere.

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