El dolor durante la penetración no es normal, pero no eres la única enfrentando este tipo de disfunción
Las disfunciones sexuales femeninas (DSF) relacionadas con el dolor durante la penetración, tienen una alta prevalencia a nivel mundial (rondando el 46% en EEUU). 
En Chile no existen cifras exactas debido a que hay poca investigación en el área, pero lo que sí se sabe (y que pasa en menor medida en otros países), es que los profesionales de la salud, la mayoría de las veces NO preguntan ni indagan sobre la vida sexual de las pacientes y por su lado las pacientes tampoco se atreven mucho a manifestar abiertamente sus inquietudes ni a relatar lo que les está aconteciendo.
Teniendo en cuenta esta “incomodidad” que se genera para hablar sobre los temas relacionados con la sexualidad en las consultas, es que aprovecho este post para decirle a todo el mundo, hombres y mujeres, que no hay porqué sentirse avergonzado al abordar el tema con su medico o terapeuta. Si no se puede hablar cómoda y tranquilamente de un problema sexual con un profesional de la salud, ¿entonces con quién?  La sexualidad es un área muy importante de la vida de los seres humanos y cualquier disfunción o situación que ocasione angustia o molestia en este aspecto, puede a afectar en gran medida la calidad de vida de ese individuo. 
Recibo a través de mi página web muchas consultas de mujeres que presentan dolor o imposibilidad de penetración durante la relación sexual y cuando llegan a mi consulta o a veces en ese primer contacto, me dejan saber que se sienten raras porque creen que son la única mujer que sufre este tipo de disfunción. Muchas de ellas me han referido que en algún momento han llegado a pensar que están locas porque al visitar al ginecólogo, han constatado que todo está anatómicamente bien con su vagina y vulva y que no tienen ninguna malformación o defecto que interfiera con la actividad sexual, lo que las ha llevado aún a pensar que ellas están inventando el dolor.
Durante el tratamiento de kinesiología de piso pélvico que realizo con estas pacientes, siempre empezamos con sesiones de autoconocimiento y de educación anatómica y funcional del piso pélvico, lo cual va aportando a que las pacientes vayan empoderandose de su zona íntima, lo que permitirá que el tratamiento avance con paso seguro.
Mientras las voy acompañando sesión a sesión por el camino hacia su total recuperación, mis pacientes se van dando cuenta de que no están solas, que no son un “bicho raro” como algunas dicen, y  de que como ellas, hay muchas mujeres más que presentan disfunciones sexuales asociadas al dolor durante la penetración.
Si bien, este tipo de disfunciones es común, hay que dejar claro que NO son normales, siendo necesario SIEMPRE un tratamiento psicofísico, y es precisamente por esta razón que es fundamental que, sin importar al profesional que  se consulte primero, ya sea médico(a), kinesiólogo(a) o psicólogo(a), la paciente siempre pregunte en qué consiste el tratamiento y si se le brindará tratamiento integral.
La única forma de encontrar ayuda efectiva es consultando y exponiendo abiertamente la situación, así que sin vergüenza ni tapujos, pregunta a tu médico o terapeuta sobre lo que te está incomodando y solicita un abordaje multidisciplinario.
*Foto: DREAMSTIME / END
Carolina Silva G
Kinesióloga pélvica
Especialista en Urología, uroginecología y Sexualidad funcional